Cuando tu guagua se pone AMARILLA! … mi experiencia con la Ictericia

Todo fue diferente con esta segunda hija , primeramente fue mujer , subí solo 10 kilos muy diferente a los 21 que subí en mi embarazo anterior, su cesárea fue programada y no terminó en un procedimiento de urgencia como con mi hijo y bueno habían 7 años de experiencia como madre y de estudios y especialización profesional en lactancia materna y maternidad .

 La Jesu nació en la mañana , todo salió bien y yo bien matea la puse al pecho como pude con las manos cableadas camino a mi habilitación y ella respondió al estimulo y comenzó nuestra lactancia. Inclusive me extraje calostro de “contrabando” con mi propio extractor eléctrico y se lo di ( porque en las maternidades no se puede hacer eso).

Así seguimos todos esos días , pero la noche antes del alta sus exámenes no salieron buenos , la bilirrubina estaba alta y una matrona con muy poco tino llego tipo 23:00 hrs a informarme que ; «La doctora había indicado comenzar inmediatamente con fototerapia» y a textualmente “quitarme” a mi guagua de mi lado, yo no lo podía creer,  porque con mi hijo mayor eso no sucedió y en mi estado de fragilidad física y emocional el accionar tan poco delicado de la matrona fue devastador.

No dormí casi nada esa noche , llame a mi esposo quien se había ido hace unas horas , llorando a mares diciéndole que me habían quitado a mi guagua  , estaba desesperada. 

Al amanecer sentía una amargura tremenda , ya me había acostumbrado a dormir con mi hija ( hasta hoy practicamos colecho). La matrona que estuvo en mi parto estaba de turno y fue a la visita , yo tenía los ojos tan hinchados tanto llorar que parecían picados por una abeja , ella notó mi estado y llamo a la neo para que trajeran a mi hija a mamar, al rato apareció una interna con la cunita y mi Jesu con los ojos tapados y con parches, es súper impactante para uno ver tu guagua así . Y bueno le di pecho y ¡respire, por dios que respire! al tenerla en mis brazos nuevamente , aunque sabía que se la llevarían nuevamente a fototerapia , fue un tremendo alivio al alma.

Me preocupaba muchísimo mi alta , ya que ese día me correspondería irme , pero ¿que pasaría con mi guagua? , me moriría si me la dejaban ahí , llame a mi médico y conseguí que me mantuvieran hospitalizada mientras no dieran de alta a la bebe , cerca de las 14:00 le tocaban nuevos exámenes para ver la respuesta a la terapia, los cuales demoraron, pero gracias a nuestro ángel de la guardia salieron buenos y gestionamos nuestra alta médica tipo 17:00 hrs.

Imagino el sentir de tantas madres al tener que dejar si o si hospitalizados a sus bebes por problemas de salud mas graves, al tener que estar obligadas a desprenderse de ellos de un momento a otro sin poder decir nada … Todo mi cariño , admiración y luz a esas madres luchadoras y resilientes.

Muchas de esas tristes experiencias las vi desde el otro lado, cuando fui la nutricionista encargada de neonatologia y lactario de un Hospital Publico , pero esa experiencia la contare en otro post…

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